Punto muerto: a partir de qué día del año empieza a ganar tu negocio
El punto muerto dice cuántos servicios, cuántos euros y qué porcentaje de tu aforo hay que vender para dejar de perder dinero — y a partir de qué día del año, en promedio, tu negocio empieza a ganar.
Saber que un plato deja buen margen no dice si el negocio, en conjunto, ya cubre sus costes. Para eso hace falta otra cuenta, a nivel de negocio completo: el punto muerto (o punto de equilibrio) — cuántos servicios hay que vender antes de que cada venta adicional empiece a ser beneficio de verdad.
Los dos tipos de coste que hay que separar primero
- Costes fijos: no cambian con el volumen de ventas — personal fijo, alquiler, gastos financieros, parte de la estructura.
- Costes variables: crecen con cada venta — materia prima, personal extra, la otra parte de la estructura.
Esta distinción es la base de todo lo que viene después. Si un coste no se sabe si es fijo o variable, el punto muerto que salga no va a servir para nada.
La cadena completa, con un ejemplo
Un restaurante con 40 plazas, que trabaja de media al 50% de su capacidad a lo largo del año:
1. Ocupación (servicios/año) = plazas × 365 × % ocupación 40 × 365 × 0,50 = 7.300 servicios al año
2. Precio medio = ventas totales / ocupación Con una producción anual de 300.000 €: 300.000 / 7.300 = 41,10 € por servicio
3. Coste Variable Unitario (cvu) = costes variables / ocupación Con 150.000 € de costes variables al año: 150.000 / 7.300 = 20,55 € por servicio
4. Punto muerto (servicios) = costes fijos / (precio − cvu) Con 90.000 € de costes fijos al año: 90.000 / (41,10 − 20,55) = 90.000 / 20,55 = 4.380 servicios
Ese denominador, precio menos cvu, es el margen de contribución: lo que deja cada servicio una vez descontado lo que cuesta servirlo. El punto muerto es el número de servicios que hacen falta para que ese margen, acumulado, cubra exactamente los costes fijos.
5. Punto muerto en euros = 4.380 × 41,10 = 180.000 € 6. Punto muerto en % de aforo = 4.380 / 7.300 = 60% 7. Punto muerto en días = 60% × 365 = 219 días
Con estos números, el negocio cubre todos sus costes fijos alrededor del día 219 del año — a partir de ahí, cada servicio adicional es beneficio real, no solo facturación.
Por qué es el escalón que faltaba
El punto muerto conecta dos niveles que, por separado, no dan la respuesta completa. El coste variable unitario viene del mismo sitio que el escandallo de un plato y el prime cost: materia prima y personal. Pero saber que un plato deja margen no dice nada sobre si el negocio entero, con su alquiler y su estructura fija, ya está cubierto. El punto muerto es el puente entre “este plato es rentable” y “este negocio, tal como está montado, ya gana dinero”.
Lo que cambia el resultado
Cualquier decisión que toque costes fijos o variables mueve la fecha del punto muerto. Bajar el prime cost — food cost o personal — reduce el coste variable unitario, y el negocio cruza el umbral antes en el año. Subir el alquiler o añadir estructura fija hace justo lo contrario: exige más servicios antes de empezar a ganar. El punto muerto no es un número que se calcula una vez — se mueve cada vez que cambia algo del negocio, y por eso conviene recalcularlo, no memorizarlo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es un punto muerto “bueno”? Depende del negocio, pero como referencia general: cuanto antes en el año, mejor — significa que hace falta menos aforo para empezar a ganar, y queda más margen de seguridad ante un mes flojo.
¿Sirve para un negocio que acaba de abrir? Sí, y es donde más importa: antes de firmar un local conviene tener una estimación de ocupación realista y comprobar si el punto muerto que sale es alcanzable con esa ubicación y ese aforo.
¿El punto muerto sustituye a la cuenta de explotación? No. La cuenta de explotación da el resultado real del período ya pasado; el punto muerto es una proyección — cuánto hace falta vender para no perder, no cuánto se ha ganado.
¿Qué pasa si mi ocupación real está muy por debajo del punto muerto? Que el negocio, tal como está estructurado hoy, pierde dinero en ese período. La palanca no es solo vender más — también reducir costes fijos, o revisar si el aforo estimado es realista.
El punto muerto usa el mismo coste variable que ya calcula el prime cost — bajarlo mueve la fecha del punto muerto hacia atrás en el calendario. Es el nivel negocio completo; para el nivel plato está el escandallo.
